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jueves, 14 de julio de 2016

Namor 1996



Entre tantas influencias artisticas estuvo Jae Lee y su estilo desestructurado y dinamico. En tiempos de trazos extremos con musculos imposibles y cuerpos irreales Jae me volo la cabeza con la oscuridad de un estilo que sigo admirando hasta ahora. Les dejo hoy a un Namor coloreado hoy y que dibuje a mis quince.



martes, 12 de julio de 2016

Ghost Rider 1996



A veces no puedo creer lo que despega un dibujo con solo agregarle color. De hecho no tenia la mas minima idea a mis quince años porque, de saberlo, hubiese hecho lo necesario para aprender lo necesario a la hora de colorear un dibujo. Siempre crei que esta todo en las lineas, en la tinta, pero no darle la importancia, reconociendo la magia del color, es una necedad. Hoy lo veo pintado, despues de tanto tiempo, y quede contento.


jueves, 30 de junio de 2016

Un renacer de Fenix (Ikki)

Nuevamente reaparece el año 96. Cuando encontré este dibujo estaba necesitando un Fénix en mis días; un renacer. No tengo claro si el Fénix nace de las cenizas o si es el mismísimo fuego que quemo todo para contruir desde lo nuevo siendo, al mismo tiempo, la linea donde se encuentran el fin y el principio.

Como tantos otros dibujos lo publico ahora, en color, como para darle una sonrisa al niño que, hace 20 años atrás,  hizo este dibujo mientras que esperaba, en Magic Kids, un nuevo episodio de Los Caballeros. Todavía recuerdo mis primeros intentos de dibujar con un estilo manga. La única referencia que tenia en aquella época sin internet eran los episodios que grababa en VHS y que congelaba como para poder reproducir los personajes y sus armaduras.

Hoy, en realidad, es un 25 de noviembre de 2017. Y hoy también necesito un Fénix. En 5 días cumplo 37 años, estoy en Nueva Zelanda hace mas de 6 meces y desearía poder adaptarme mejor a cada cambio; sobretodo a esos que no elijo. Quiero quemar todo pero sin dudas, sin humo, y encontrarme en esa claridad de acción sin pensamiento. Quiero ser, quiero hacer, sin pensar.


miércoles, 22 de junio de 2016

Terry Bogard 1996


Una parte de mi presente esta consistiendo en volver atrás. Muy atrás. Y desde ahí, volver caminando al ahora. Busco entender lo que me lleva a ser quien soy. Observando el historial de eventos hay un patrón que se repite cada diez años; un periodo de crisis, muerte o mutación. Generalmente provocado por la acumulación de eventos desafortunados como una enfermedad, ya sea de una familiar o mía, el corazón roto por desamor o el final de una amistad, junto con la vuelta al aislamiento, y la avalancha de pensamiento que acompaña a la soledad (entre otras cosas).

Disfruto el encuentro con este dibujo. Es un viejo de 20 años que tiene mucho para contar; un viaje que me traslada a mis 15 años de pelear a la soledad, dibujando, ejercitando diariamente para querer ser mejor. No era tan bueno como quería, sigo sin serlo, pero en la practica constante mejoraba, con cambios imperceptibles que me hacían un poquito mejor.

Ese 1996 estuvo lleno de tumbas donde no todos los personajes habían derrotado a sus enemigos en una pose de victoria. Pero quizás, al dibujar a Terry de esa forma,  ya se había ganado un posible cambio de actitud. Cuando empezó el jardín de Ochopante en el 2006 toda flor se dio por una explosiva transformación previa. El mismo jardín, hasta ese entonces, siempre había sido un cementerio. Y, cada cosa que estaba surgiendo, brotó de cada muerto. Para eso vuelvo atrás, para revivir muertos y matarlos de nuevo. Convertirlos en combustible del presente para ponerlo en movimiento.

Este 2016 todavía esta aturdido por los eventos del 2015. Las consecuencias han sido nefastas para mi mundo interno. Estoy un poco mas solo que antes. Me han decepcionado quienes se decían amigos. Vivo los días enojado y con miedos que ni quiero nombrar; algunos reveladores, otros irracionales y paralizantes. Miedo de que los daños internos sean irreparables ya que siento que no estoy sientiendo de la misma manera. Estoy demasiado cuidadoso y muy paranoico con todo. El mundo reclama que sacrifique al niño. Pero sin el niño no se quien soy; y sin el cambio no sabré como es el hombre que quiero ser hoy.

jueves, 9 de junio de 2016

Saint Seiya: Shiryu 1996

Mi niño interior sonrie cuando coloreo los dibujos que hizo 20 años atras. Retomar estas cosas tan viejas y lejanas me da la oportunidad de experimentar otras tecnicas de color, salirme de las rutinas auto impuestas y reconocer, en evidencia, la evolucion que he tenido. Regularmente critico el no haber tomado mi profesion mas en serio a los 20 años; se que hubiese aprendiido muchisimo mas de lo que se si tan solo me hubiese exigido como deberia. Estoy moviendo todo lo posible por alcanzar el tren nuevamente y reclamar un espacio para mi trabajo. Mientras tanto le pongo color a los dibujos de un adolescente que dudaba de su habilidad y le digo: "Vos podes dar pelea para obener lo que queres. Hay que empezar por entrar al ring."





martes, 16 de junio de 2015

Wolverine: X-men Mutant Apocalypse





A mediados de los noventas los Hombres-X eran una total obsesión en la soledad de mi adolescencia. Encontraba su compañía en comics, animaciones en tardes de Canal 4 y Fox, y también videojuegos. Y por ese lado viene esta publicacion: videojuegos.

Debo haber lanzado un fuerte grito la primera vez que vi en los Arcades al juego X-men: Children of the Atom. Que gran salto técnico había tenido Capcom a la hora de diseñar sus juegos. La animación impecablemente fluida y colorida, acompañaba a cada personaje para comenzar el combate. Recuerdo haber jugado con el Centinela para ser derrotado fácilmente en la primera pelea.

Poco después, en los estrenos que presentaba la revista Club Nintendo, me volví loco al leer que Capcom anunciaba X-men: Mutant Apocalypse para la consola Super Nintendo. ¡Tenia que tener ese juego! Y así, aprovechando un viaje a Disney de unos familiares, hice mi pedido. Todavía conservo el juego en su caja y en perfecto estado; lo conozco mejor que a las palmas de mi mano y, cuando vienen esos momentos de nostalgia, disfruto un nuevo encuentro con cada melodía de cada pantalla. Esta vez quise hacerle un homenaje a esos días que conservo, con tanto cariño, veinte años después.

¡Pronto le agrego color!
Mientras tanto les dejo algo del juego aquí.